En enero cuando
empezaron a llegar las grandes figuras en River y Boca, todo la Argentina pensaba
que los dos más grandes iban a arrasar a cuanto rival del fútbol local se le
cruce en el camino (y discuto a cualquiera que diga haber pensado distinto). Pero
lejos estuvieron ambos de esa realidad que se pensaba. Quizás el único que
reafirmó su andar que lo tuvo como campeón en el 2024, fue el Racing de Gustavo
Costas. Los de Avellaneda cuando está con todo su arsenal completo, es el mejor
equipo del país. Pero cuando debe realizar cambios por rotación, se nota que no
es un plantel para disputar dos torneos al mismo tiempo. Seguramente pondrá
todas las fichas a la Libertadores y le costará en la contienda local.
El
Millonario y el Xeneize deambulan en el torneo, no están lejos de la punta,
pero mas por mérito de un certamen de pobre nivel que por méritos propios. Apariciones
esporádicas de sus figuras, de las que nadie duda de sus cualidades, pero que
en el andamiaje colectivo están en deuda con sus hinchas y con todo el futbolero
argentino que le gusta el buen juego.
Los otros
grandes, Independiente, San Lorenzo y Huracán, alternan buenas actuaciones,
sólidas con partidos para el olvido. Los Rojos de Avellaneda van por buen
camino, de menor a mayor, esperando reafirmar el buen andar por el que trabaja
Vaccari. San Lorenzo basa su lucha en la teoría futbolística de un conocedor como
lo es Miguel Angel Russo, quizás no se vea un equipo de Tiki Tiki, pero si
luchador, generoso, laborioso, como los son los equipos del mencionado DT. Por
su parte Huracán, va tratando de a poco acomodar el equipo, se le fueron piezas
claves del once que llegó a pelear en la última fecha el título de fin de año
ante Vélez. Kudelka tiene un esquema claro, va encaminando el rumbo, quizás cuando
termine de ordenarse, el Globo vuelva a ser protagonista.
De las sorpresas
en el campeonato, podemos nombrar a Argentinos Juniors y a Tigre. Planteles sin
grandes presupuestos, pero con una apuesta por el buen fútbol que invita a ilusionar
a sus hinchas. Cristian Zermatten en el Bicho, por momentos tiene un gran
volumen de juego, le falta ser mas constante en esos momentos. El Matador de
Victoria dirigido por Diego Davobe, tiene una dinámica muy importante, y una
contundencia que lo hace muy peligroso. Se nota el trabajo del entrenador que
le quiere imprimir esa dinámica a su equipo que por ahora lo tiene como
animador del certamen.
Tampoco hay
que olvidarse de Rosario Central. Desde la llegada de Ariel Holan a la
dirección técnica, el Canalla sumó más alegrías que derrotas. Tiene la dinámica
característica que poseen los equipos que están bajo el mando del ex Independiente.
Uno de los candidatos sin dudas a dar pelea hasta el final.
Ahora habrá
que ver que pasa con el último campeón, tras un pésimo arranque, los de Liniers
dieron de baja a Domínguez como entrenador (único responsable del pésimo
momento del equipo). El próximo DT tendrá mucho trabajo y tratar de devolver
algo del fútbol que supo desplegar Vélez en el torneo pasado.
El otro que deberá cambiar de chip es Talleres de Córdoba, equipo que supo ser animador de los últimos torneos, pero que todavía le cuesta arrancar en el actual (y eso que ya pasaron 8 fechas).
Por último,
hay que referirse al equipo que hasta ahora sacó la mayor cantidad de puntos y
es otro de los equipos que mantiene un buen nivel desde la temporada pasada:
Estudiantes de La Plata. Los de Eduardo Domínguez tienen plantel para dar pelea
hasta el final y en varios frentes. Será cuestión de que tenga constancia en su
juego para luchar en el campeonato continental y en el local.
Pasó más de
un cuarto de certamen y el primer análisis muestra las sorpresas y hasta ahora
las decepciones. Muchos tienen tiempo de comenzar a pulir el juego. Y otros
tendrán que tratar de encontrar equilibrio entre las distintas competiciones que
deberán afrontar.