River y
Boca, a pesar de sus sendos triunfos por el torneo local, aún no terminan de
convencer en cuanto a su juego. Ambos se reforzaron para ser protagonistas absolutos
en sus zonas y sacarle distancia a el resto de equipos en el fútbol argentino,
pero nada de eso sucede hasta ahora. El pasado fin de semana, Boca recién sobre
el final del partido, pudo dar cuenta de uno de los equipos ascendidos a primera
División: Aldosivi, y uno de los más flojos en cuanto a juego en lo que va del
torneo. Poco juego asociado, poca fluidez en transiciones ofensivas y desatenciones
inentendibles para un equipo que se reforzó para otro andar. Ya le había
costado en uno de los partidos más importantes que tiene este inicio de año (el
más importante), en la semana ante Alianza Lima. Y la alarma está en no poder
superar esa llave, que sería un nuevo fracaso rotundo para el elenco de la Ribera.
Porque no clasificar para la fase de grupos de la Copa Libertadores, es matar
el año sin empezar, aunque haya mundial de clubes a mitad de año. Es que esa Copa
es la obsesión de todo equipo argentino y no jugarla será una nueva gran
decepción.
Por el lado
de River el panorama no dista mucho de la realidad Xeneize. Lo que preocupa más
en el Millonario es que incluso tiene jugadores de muchísimo renombre y
campeones mundiales que no están dando la talla. Con un juego demasiado pobre
pudo vencer al otro recién ascendido de la B: San Martín de San Juan. El juego
de los de Gallardo está supeditado a las buenas escapadas de Gonzalo Montiel, y
de la capacidad goleadora de Miguel Borja. Un mediocampo que sigue sin
aparecer, la presión que siempre pregonó el Muñeco dista mucho de lo que está
haciendo el equipo en el campo. Se viene la Copa Libertadores y debe mejorar y
mucho para poder enderezar un camino y un futuro ahora incierto.
Los dos más
grandes sufren, no dan pie con bola en cuanto a funcionamiento y en cada
presentación sus hinchas hacen saber su descontento. Son figuras mundiales en
ambos equipos ¿Tanto les pesa la camiseta? ¿No están acostumbrados a jugar bajo
mucha presión? O las exigencias de sus DTs no son entendidas o escuchadas.
Ambos necesitan un cambio radical de juego y de actitud si no quieren pasar un
2025 inmersos en el fracaso.